lunes, 7 de abril de 2008

Cuentos Cortos - Primer Cuento

Introducción

¿Cuántas veces creemos que nuestros asuntos, nuestros problemas, nuestras situaciones de todos los días son lo único y más importante?
¿Cuántas veces nos perdemos en banalidades y por ego las mantenemos, aferrándonos a ellas?
¿Cuántas veces nos perdemos las maravillas de este mundo, por situaciones tontas a las que le damos toda nuestra atención?

Este primer cuento corto, refleja de una forma simple, esa situación.

Termino la introducción (quizás más larga que el cuento mismo) diciéndoles que yo hasta hace no se cuánto tiempo estaba muy preocupado por muchos eventos de mi vida. No digo que ya me dispersé y que no me preocupan más, pero el sólo mirar por la ventana y ver el infinito cielo, los árboles, el Sol y toda la grandeza de la naturaleza misma... me hace sentir y reflexionar:

¿De qué me puedo preocupar en este momento?

Saludos a todos y gracias por leer.


"El Derrumbe"

La situación transcurría en una granja cercana a una cadena montañosa.

Dos jóvenes se encontraban discutiendo muy acaloradamente, sus cuerpos se movían como incitando a una agresión física, cuando en un momento, llegó un viajero desconocido y acercándose a ellos les dijo: "¡Tengo la solución a su debate!"

Ambos jóvenes se miraron entre sí y continuaron a los gritos, diciendo que NO HABIA SOLUCION a su problema, que no importaba quien sea, que sin importar cuanto insistiera, el jamás podría decir algo que los hiciera cambiar su postura, ya muchos lo habían intentado y menos escucharían a alguien que siquiera ha escuchado del origen del problema, que no ha vivido la situacion el tiempo que ellos la habían vivido.

Todas estas recriminaciones las hacían con el rostro rojizo, los ojos hinchados y el puño elevado.

El viajero los miró con suspicacia, pero de repente su mirada se elevó a la montaña junto a la cual discutían y gritó: "¡CUIDADO!, ¡DERRUMBE!"

El grito ayudó a que ambos jóvenes pudieran reaccionar y se lanzaron al piso, cubriéndose lo más que pudieron con sus manos, como si eso fuera a detener las pesadas rocas que caerían sobre ellos.

Desde el piso, los jóvenes notaron como el Viajero continuaba de pie. Ellos se habían lanzado a protegerse y el viajero que les había advertido del derrumbe estaba ahí parado, tranquilo e inclusive algo tentado a la risa.

Indignados se pararon y estaban a punto de golpearlo por tan insolente broma, cuando de repente, él les dijo:

"Antes de que me golpeen, déjenme que les comente algunas cosas que aprendieron hoy: Primero, al parecer su problema no era tan grave como expresaban, porque ya se han olvidado de él y sólo el volver a RECORDARLO les permitiría seguir con su ´pelea´, como segundo han visto que hay cosas que superan por mucho la gravedad del asunto que discutían, como unas enormes piedras cayendo, que les han hecho notar lo diminuto que es su problema en comparación a la realidad,
y como tercero... si hubiese sido un derrumbe, ¿No se hubiesen sentido acaso algo tontos de haber estado ahí discutiendo y no prestando atención? Atrapados en sus pequeños asuntos no les dejaron ver todo el panorama, el mundo se incendiaría pero ustedes ¡Seguirían pensando que su problema es todo!

... y por último.. Ustedes bien saben que se hubiesen protegido el uno al otro en caso de que uno de los dos fuera realmente atrapado por una roca cayendo ¿O acaso me equivoco?

Entre balbuceos y cambios radicales de expresiones faciales, orgullo intentando defenderse y diversas miradas, ambos bajaron sus brazos.

El viajero dijo: "Tengo que seguir mi viaje, hagamos como si tiempo y espacio pudieran ser realmente controlados y supongamos que yo jamás estuve aquí, que ustedes jamás discutieron... y que esas rocas, ¡Nunca cayeron! ¡Jaja!"

Así el misterioso caminante se alejó, continuando su camino.

El Joven Aguador


Safe Creative #0803130052327

3 comentarios:

Flor dijo...

Emi:

Me gustó tu cuento. Realmente optimista. Te recomiendo un libro: Ilusiones, de Richard Bach. A mí me lo recomendó un amigo para hacerme enteder un par de cosas, yo te lo recomiendo a vos.
Seguí publicando!

Víctor Ariel Pagano dijo...

"Cuando alguien ama una flor de la que solo existe un ejemplar en los millones y millones de estrellas, le bastara mirarla para sentirse feliz. Piensa: "Mi flor está allá, en alguna parte". Pero si el cordero se come la flor, para él es igual que si todas las estrellas se apagaran bruscamente..."

El Principito

Por esas casualidades de la vida, hoy empece El Principito, y me encontre con esta frase, que es una contestación de un niño "ingenuo" a un hombre "serio" .

Muy hermoso cuento, me gustaria poder "entenderlo" algun dia, un abrazo!

Anónimo dijo...

cuantos derrumbes necesitamos por dia , para darnos cuenta de que en realidad es todo tan simple... nosotros y cada uno, nos hacemos dificil la vida...
que ironia..
Belu